sábado, 21 de mayo de 2016

Carpe Diem

                 Horacio: "Carpe Diem" (Carmina I, 11)
                                    XI

Tú no preguntes-¡pecado saberlo!-qué fin a mí,
cuál a ti te dieron los dioses, Leucónoe, ni las babilonias 
cábalas consultes.
¡Cuánto mejor soportar lo que venga, ya si muchos
inviernos nos ha concedido Júpiter, o si es el último éste
que ahora deja sin fuerzas al mar Tirreno batiéndolo 
contra los escollos que se le enfrentan!
Sé sabia, filtra el vino y, siendo breve la vida, corta
la esperanza larga. Mientras estamos hablando, habrá
escapado envidiosa la edad: aprovecha el día, fiando lo
menos posible en el que ha de venir.


Este fragmento del poema me lo regaló mi profe de latín y griego cuando acabé el curso recientemente, con la intención de decirnos que aprovechemos nuestra juventud, que no dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. El presente es eterno, sí, pero no nuestro tiempo: el tiempo es efímero. Ahora mismo, mientras lees esto, eres un poco más viej@. Este es uno de los temas con los que Horacio estaba obsesionado, y personalmente, es un tema al que también me gusta darle vueltas. Soy muy partidaria del Carpe Diem, y eso que soy una de las personas más perezosas del mundo. Hay que aprovechar el día, el momento presente. Nos gusta decir que hacemos cosas para "matar el tiempo", pero es el tiempo el que nos mata a nosotros. 
Y cuando ese momento llegue, antes o después, te arrepentirás de no haber hecho tal cosa, o no haber ido a ese sitio con tus amigos cuando tuviste ocasión, porque irías más tarde con tu madre.
Nunca vivirás lo mismo con tus amigos que con tu madre y viceversa. El consejo de mi profesora es: ve las dos veces. Vívelo todo y no te arrepentirás.
También es verdad que, si bien hay que vivir el presente, también hay que mirar al futuro de vez en cuando. No escojas esa carrera porque tenga más salidas laborales, porque no merece la pena vivir el resto de tus días haciendo algo en lo que no tienes el corazón, pero si ves que te vas a morir de hambre, busca el punto medio. Por ejemplo, te gustaría ser pintor, pero sabes que no vas a ganar suficiente. Bien, pues no lo conviertas en tu profesión, sino en tu pasatiempo y busca un trabajo que, si bien no es relacionado con el mundo de la pintura, puede estar relacionado con otra cosa que te guste y que veas que está mejor pagado. Pero que te guste, joder. Que no mires luego atrás y pienses "he malgastado mi tiempo".

Por supuesto, esta es solo mi humilde opinión. Cada cual que tome sus propias decisiones, algunas acertadas, otras equivocadas: de eso trata la vida. Escoged vuestro camino, pero escogedlo bien, y espero que hagáis lo que hagáis, al final del sendero echéis la vista hacia atrás y podáis decir que no os arrepentís de haberlo recorrido.


Os dejo el mismo fragmento de arriba pero en latín, por si hay algún amante de las clásicas que me esté leyendo, o si tienes curiosidad:

Tv ne quaesieris, scire nefas, quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. ut melius, quidquid erit, pati,
seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum: sapias, vina liques, et spatio brevi
spem longam reseces. dum loquimur, fugerit invida
aetas: carpe diem, queam minimum credula postero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario